Por qué existe Glasrrisum
Glasrrisum surgió de una observación directa: el acceso a la educación financiera en México es profundamente desigual. Las personas que viven en zonas urbanas, con empleo formal o mayores niveles de escolaridad, pueden encontrar talleres, consultores y recursos en línea sin mayor esfuerzo. Las comunidades rurales, especialmente aquellas donde las lenguas indígenas son el principal medio de comunicación, rara vez tienen acceso a esa misma información.
Esta brecha no es solo de información. Es de participación en la economía formal. Sin entender cómo funcionan las cuentas bancarias, cómo reconocer una oferta fraudulenta o cómo usar un cajero automático con seguridad, las personas quedan excluidas de herramientas que otros dan por sentadas.
Nuestros talleres no ofrecen un producto ni venden un servicio. Explican cómo funcionan los sistemas financieros existentes, en el idioma de quienes viven en esas comunidades, sin costo para los participantes.